PURO VIAJE

Autor: Yuniet Blanco Salas

Los 5 países con las políticas de visado más flexibles para nómadas digitales

La revolución del trabajo remoto ha llevado a decenas de países a crear visados específicos para nómadas digitales, buscando atraer talento global e inyección económica. Entre la gran oferta disponible, estos cinco países destacan por la facilidad de sus requisitos, la flexibilidad de sus procesos y la calidad de vida que ofrecen, convirtiéndose en destinos ideales para teletrabajadores.

1. Portugal

Portugal se ha posicionado como uno de los destinos más atractivos y sencillos de Europa para nómadas digitales. Su visado, aunque formalmente es un permiso de residencia para trabajo remoto, es accesible.

Los requisitos principales son acreditar unos ingresos mensuales estables equivalentes a cuatro salarios mínimos portugueses (unos 3,040? al año 2025) y tener un contrato de trabajo o clientes fuera de Portugal. Su gran ventaja es que, tras cinco años, permite optar a la ciudadanía portuguesa (y por extensión, europea), un beneficio a largo plazo que pocos programas ofrecen.

El proceso es claro y la burocracia, manejable. Combinado con el excelente clima, la seguridad, la gastronomía y la vibrante comunidad de expatriados en ciudades como Lisboa o Porto, lo convierten en una opción de altísimo valor.

2. España

España, con su Visado Nómada Digital, ha dado un gran paso para captar este talento. Aprobado a finales de 2022, es uno de los más populares por el atractivo del país. Sus requisitos son similares a los portugueses: acreditar experiencia profesional (al menos un año) y tener ingresos mensuales mínimos (unos 2,400?).

Ofrece la posibilidad de obtenerlo desde el consulado en el país de origen o, excepcionalmente, desde el propio territorio español bajo ciertas condiciones, lo que brinda flexibilidad. Una de sus mayores ventajas es el favorable régimen fiscal durante los primeros años, con una tasa impositiva reducida para trabajadores remotos.

La calidad de vida, la diversidad cultural y la infraestructura de telecomunicaciones lo hacen un destino completo y muy solicitado.

3. Costa Rica

 

Costa Rica fue pionera en Latinoamérica y ofrece el visado de «Rentista para Trabajadores Remotos». Es una opción sumamente ágil, diseñada para facilitar la llegada. El principal requisito es demostrar unos ingresos estables de al menos $3,000 USD mensuales (o $4,000 si se viaja con familia).

No exige trámites complejos de apostilla o legalización extranjera para la mayoría de documentos, simplificando enormemente el proceso, que puede completarse en cuestión de semanas.

El visado es válido por un año, renovable por períodos similares. Para los nómadas digitales que buscan naturaleza, estabilidad política, aventura y una comunidad internacional ya establecida en lugares como Santa Teresa o Tamarindo, Costa Rica es una opción muy directa y atractiva.

4. Croacia

Croacia, con su Digital Nomad Visa, es la joya accesible del Adriático. Sus requisitos son claros y alcanzables: demostrar ingresos mensuales de aproximadamente 2,300? (más un extra por cónyuge e hijos) y tener un contrato de trabajo remoto o ser propietario de un negocio en el exterior.

El visado tiene una validez de hasta un año, pero con la particularidad de que no es renovable de forma consecutiva; tras su expiración, se debe salir del espacio Schengen por seis meses antes de volver a solicitar. Esto lo hace ideal para estancias largas pero no permanentes.

Su gran atractivo es la combinación de una costa espectacular, un costo de vida relativamente bajo para Europa, ciudades históricas increíbles como Dubrovnik o Split, y una ubicación privilegiada para explorar los Balcanes.

5. México

México no tiene un visado específico llamado «nómada digital», pero utiliza una vía existente de forma extremadamente flexible: la «Residencia Temporal» por solvencia económica. Este es, para muchos, el proceso más sencillo y con menos requisitos formales.

Básicamente, se debe demostrar tener ahorros o ingresos constantes (con montos que varían según el consulado, pero que suelen ser razonables) y llenar un formulario. No se exige un contrato de trabajo formal ni apostillas complicadas en muchos casos. Se obtiene una residencia por un año, fácilmente renovable hasta por cuatro años.

La flexibilidad, la riqueza cultural, la diversidad de climas y escenarios (desde playas hasta metrópolis) y la enorme comunidad de nómadas lo convierten en un imán para teletrabajadores de todo el mundo, siendo probablemente la puerta de entrada más accesible.

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